Maquina Hiladora - primera revolucion industral - Thomas poveda
Durante la Revolución Industrial (1760-1840), la producción textil pasó de ser una industria artesanal a una altamente mecanizada en la que los trabajadores solo estaban presentes para asegurarse de que las máquinas de cardar, hilar y tejer nunca se detuvieran. Impulsados por el deseo de reducir costos, una larga serie de inventores se aseguraron de que las fábricas mecánicas fueran más baratas, rápidas y fiables que nunca.
La adopción de las máquinas, normalmente accionadas por ruedas hidráulicas y después por máquinas de vapor, supuso la pérdida de empleo de muchos trabajadores textiles calificados, lo que dio lugar a movimientos de protesta como los de los luditas. Aunque se crearon nuevos empleos menos calificados, las malas condiciones de trabajo en las fábricas textiles contribuyeron a formar el movimiento sindical y a impulsar a los gobiernos a aprobar leyes que protegieran el bienestar de quienes garantizaban que las máquinas siguieran hilando.
